Elegir bien la refrigeración es lo que separa a una PC que rinde siempre al máximo de una que baja su velocidad por temperatura. Acá te contamos, sin vueltas, qué opción conviene según tu equipo.
Cada procesador tiene un TDP (potencia térmica) que indica cuánto calor tenés que disipar. La regla simple: elegí un cooler con capacidad por encima del TDP de tu CPU. Así trabaja más holgado, más frío y más silencioso.
Ver disipadores de CPU.
Ver watercooling AIO.
Antes de comprar, confirmá que el cooler incluya soporte para tu socket: Intel LGA1700 / LGA1851 o AMD AM4 / AM5. En cada producto lo detallamos.
Para la mayoría de los equipos, un buen disipador de aire de doble torre es la opción más confiable. Si tenés un procesador de alto consumo, un gabinete que lo soporte o buscás una estética más limpia, un AIO de 360 mm es el siguiente paso. ¿Dudas? Escribinos y te ayudamos a elegir.